El inmueble cuenta con aproximadamente 64 m² construidos, distribuidos en 3 habitaciones y 1 baño, una tipología muy poco habitual en este rango de superficie y especialmente atractiva por su versatilidad. Este tipo de distribución permite múltiples estrategias de explotación futura y suele mantener una demanda sólida
La vivienda se sitúa en una segunda planta sin ascensor, dentro de una finca construida en 1960, con estructura clásica y mantenimiento acorde a su tipología. La ausencia de ascensor se compensa con una superficie amplia, una distribución funcional y unos gastos de comunidad contenidos, factores clave para optimizar la rentabilidad neta.
Terrassa es uno de los municipios con mayor estabilidad del Vallès Occidental, con una demanda constante impulsada por su tejido urbano, servicios y buena conexión con Barcelona. Los activos de este formato, bien ubicados y con varias habitaciones, presentan una rotación elevada y una salida futura relativamente ágil.